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[an error occurred while processing this directive] Raíces antiguas Una maravilla astronómica
Las inmortales estrellas Un asunto de familia
El primer año El caos y el orden
Raíces antiguas

Egipto nació hace más de 5,000 años, cuando los poderosos líderes del Alto y Bajo Egipto unieron sus reinos.

Pero las raíces de la astronomía egipcia son más profundas.

En 1973, el antropólogo Fred Wendrof descubrió restos de pequeños poblados y campamentos en Nabta, en el desierto del sur de Egipto. El lugar estaba habitado hace 10,000 años. En esa época tan lejana, cada año caían al desierto unas pulgadas de lluvia. La mayoría de la lluvia caía poco después del solsticio de verano -el día en el que el Sol aparece más al norte en el cielo. Era agua suficiente para llenar las cuencas poco profundas y permitir que los habitantes criaran ganado.

Quizás debido a las lluvias, la gente de Nabta construyó un "observatorio" para estudiar los movimientos del Sol por el horizonte: un pequeño círculo de piedras. Hay dos pares de rocas más altas que quedan en posición opuesta en el círculo. Si se mira por el espacio que hay entre cada pareja de piedras, se ve el punto en el que el Sol ascendía en el solsticio de verano hace miles de años.

Con el paso de los siglos, las lluvias cesaron y Nabta fue abandonado. Pero el contacto con los habitantes que vivían en la cuenca del Nilo puede haber estimulado la formación de la primera civilización en el Valle del Nilo.

Hay indicios de que esta avanzada civilización adoptó algunas de las costumbres y tradiciones de Nabta -entre ellas el interés por el viaje anual del Sol por el horizonte. Una muestra de este interés quizá sean las pirámides de Guiza. Vistas desde la Gran Esfinge, las dos pirámides más grandes enmarcan el sol en el solsticio de verano - el sol PONIENTE, cuando se dirige al inframundo - y el renacer.

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